sábado, 9 de julio de 2016

                               Hacen dados

                               


 Héctor “Tres Frascos” Goldoni fue quien obtuvo el primer puesto en el concurso de apodos inexplicables. El segundo lugar perteneció a Gladys “Nylon Negro” Betarte, siendo el tercero para Favio “Sal Fina” Hernández. El origen de este particular certamen se remonta a principios del siglo XX, cuando un poderoso hacendado prometió una potente recompensa para quien le informase el por qué su esposa era conocida como Cometa Robada. En un principio ningún vecino se animó a confesar razón alguna por el temor a ser castigado, pero el paso del tiempo se encargó de hacer ver que en el espíritu del hacendado no habitaban ánimos de venganza, sino una simple curiosidad. Perdido el temor inicial a represalias, el pueblo se hizo presente formando colas interminables en la casa del hacendado, convirtiendo su vida en un perfecto calvario. Durante cuatro días estuvo escuchando sin pausa los motivos más delirantes del por qué su esposa era llamada Cometa Robada… porque no usa poncho, porque no le gustan los gorriones, porque ordeña la vaca al revés, porque no inventó el himno nacional, y un infinito etc. Tanta versión dejó al hacendado sumido en un mar de dudas mayor al inicial, quedando ayuna la entrega de la recompensa prometida. Esto hizo que los pícaros del pueblo, a manera de chanza, organizaran un concurso de apodos sin sentido, encontrando suma gracia en brindarle sentido  a estos. Tal situación hubiese abrumado anímicamente al hacendado, pero para su suerte se encontraba de visita su cuñada Inés, también conocida como Lagarto Apretado, pero esa es otra historia.

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