Zona de confort
El Club de Natación Nancy inaugurará sus
instalaciones con una suelta de mojarras a realizarse en la piscina de la
institución. En realidad dicha suelta tendrá carácter simbólico, llevándose a
cabo efectivamente dentro de un balde ya
que la recuperación de los elementos liberados resultaría una enojosa labor.
Esto le pasó al Club Atlético La Bufanda que en su aniversario hizo una suelta
de bagres en su piscina, y su quita se
complicó tanto que estuvieron a punto de cerrar. En un principio La Bufanda iba
a hacer una suelta de castañetas, por considerarlo el presidente
algo mas distinguido, pero el inconveniente lo encontraron en la cantidad de
elementos obtenidos, tres. Ahí fue que a
un allegado se le ocurrió tomar la red de voleibol, ir al río y realizar una
jornada de extracción de peces. ¡De pesca!, dijo uno. Si de pesca, coincidió el
allegado, que completó su propuesta con la idea de hacer la suelta con la
especie cuya cantidad obtenida fuese la mayor. Mojarras no sacaron ya que el
agujero de la red era mayor a las dimensiones de la susodicha. Sacaron dos
morrocoyos pero la celebración perdería en glamour y en dinamismo. Sacaron seis
anguilas, pero temieron que fuesen eléctricas y que ocurriese algún accidente con
lo relacionado a su condición perjudicando al prójimo con un inoportuno punta
pié eléctrico. Los bagres en un principio fueron insuficientes ya que solo
consiguieron catorce, y aunque no es un mal número tampoco es bueno, ya que el
número de una suelta debe ser importante, debe de ser lindante con el exceso.
Ahí fue que el secretario dijo que él podía conseguir un gran número de viejas
del agua. Todos los presentes se lo quedaron mirando y ninguno se animó a
preguntarle en qué andaba como para acceder a esa clase de información. Pero la
vieja del agua no es bagre, acotó no sin razón el presidente. No importa, le
ponemos escarbadientes que harán las
veces de aleta y en la montonera no se notará nada, dijo el secretario. Y así
fue que el club entero se unió para disimular centenares de peces trabajando
durante una semana, preguntándose uno, ¿Para qué disimulamos esto si todos
sabemos que no son? Lo más curioso fue
que todo ese trabajo resultó en vano ya que en la noche de la inauguración, en
el momento justo del inicio de la suelta hubo un corte de energía eléctrica. Se
dice que el presidente comentó angustiado, Como nos llovimos en no usar las
anguilas.

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