Tiempo de cobardes
De
joven mi tío incursionó en la titiretería creando un títere utilizando una
garrafa de trece kilos, y lo llamó Braulio. Solo pudo realizar una sola función
ya que Braulio pesaba mucho y el brazo le quedó perjudicado en extremo. Otro
inconveniente radicó en los diálogos de Braulio, que parecían consistir solo en
quejidos y expresiones de esfuerzo. Así que tuvo que explorar otros materiales,
y agarró dos bochas, logrando un títere con cada una. Es justo decir que el
espectáculo ganó en simpatía, pero no fue suficiente y fracasó debido a que las
funciones dependían de que en el club no hubiese campeonato de las mismas.
Aparte no siempre le daban las mismas bochas, un día el personaje era liso,
otro era rayado, pero el colmo del desorden fue cuando le dieron una rayada y
el bochín. Un vecino que confiaba en el talento titiretíl de mi tío le obsequió
dos mesas de luz, y esto alegró mucho a mi tío, pero se encontró con los mismos
problemas que con Braulio. Entonces
decidió hacer un alto en su viaje creativo y llamarse al análisis. Fue así que
encontró solución a su problema en algo que en un principio había descartado
por incómodo y absurdo, una media. Así nació Júpiter. Pero mi tío no quedó satisfecho
ya que le preocupaba qué sería de la otra media, la que quedaba sola. Entonces
hizo otro títere, y lo llamó Taco. Y para brindarle delicadeza y coherencia al
show renombró a Júpiter y lo llamó Mediasuela.
De esta forma vio luz Mediasuela y Taco segunda parte. Si le iba bien
haría la primera parte. Lo central del argumento se desarrollaba en un club de
remo, donde Mediasuela hacía de remera. Era una remera que hacía pesas todo el
día para llegar a ser una musculosa, y así poder andar con un buzo, que era
Taco. Taco era un buzo, que en una inmersión fue atacado por una manada de tiburones y le
comieron los dos varazos, y ahora trabaja de chaleco. La gente lloraba, sobre
todo cuando Taco enfermó por andar todo el invierno con una remera. Ahí mi tío
se asomaba y le decía a la gente que no se preocupara, que era todo mentira, y
les mostraba las medias.

No hay comentarios:
Publicar un comentario