miércoles, 20 de abril de 2016

                     Raúl, el perico negligente.


-            A mi tío le gustaba matar dos pájaros de un tiro.
-          ¿Le gustaba ser eficiente?

-          No no, le gustaba matar dos pájaros de un tiro. Es que él estaba en los negocios golondrinas. Todo comenzó con su padre que tuvo una pista de patinaje sobre hielo. Con el tiempo y a raíz de unos problemas la descuidó, y se le derritió. Vale decir que la lindera inauguración de la pizería de horno Lo de Rita colaboró en la crisis. Toda esta situación hizo que su esposa derramara muchas lágrimas, pero fue inútil,  ya que no se notaron por lo derretido de la pista. Ahí fue que mi tío entró en escena y tomó gobierno del negocio, creando un éxito de la ruina. Dejó helados a todos, y tanto le gustó esto de  dejar helados a los prójimos  que se puso un reparto. Lo malo es que el reparto de helados lo hacía caminando mientras  empujaba una heladera, que para colmo de males era de cable corto, lo que le obligaba a tomar pedidos demasiados cercanos. Fue así que vendió la heladera y compró una alargue de cientos de metros. Ahora podría llegar a todos lados. Pero se encontró con un inconveniente inesperado… no tenía heladera. Esto lo dejó helado.  Entonces decidió retomar la pista de patinaje, para conservar los helados en el piso de la pista. Arregló con Lo de Rita para que apuntara para otro lado. Pero surgió otro problema, no contaba con el éxito arrollador de la reapertura. No le quedó tiempo para el reparto, por lo que decidió venderlos en un kiosko en la pista. Con lo que nunca supo que hacer fue con el alrgue, un montón de cable al cuete…una injusticia.

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