miércoles, 20 de abril de 2016

                                      
                                        
                                         
                            Un par de a tres



Mi tío tuvo la inmensa fortuna de sacar el 5 de Oro. Antes de gastarlo en tonterías  tuvo la sabiduría y el criterio de invertirlo, y puso un hospital. La idea le surgió cuando vio en una vidriera una oferta de pintura roja y se dijo, ¿Y si pongo un hospital? Ya tendría la pintura roja  para el cartel y la cruz. Entonces compró la pintura, compró algodón y agua oxigenada en un remate; entró en una biblioteca a los gritos, y cuando la funcionaria le dijo que se callase con un gesto mi tío le sacó una foto. Así obtuvo la foto de la señora haciendo ssshhh. Como camilla uso una puerta, y vendas tenía las del fútbol. Para completar lo básico para un hospital utilizó dos SUM como desfibrilador, que pensaba sostener en el paciente con dos palillos. Al hospital lo ubicó en su cuarto porque estaba cerca  del techo y ahí había puesto un helipuerto…a dos aguas el helipuerto, pero peor es nada. Así que armó todo, barrió, y se sentó a esperar  a su primer cliente. Observaba todo muy orgulloso cuando le sobrevino la duda de si hospital llevaría hache. Una vez despejada la misma le tuvo que hacer una con lapicera, media finita y un poco abajo ya que la o estaba muy cerca del borde de la madera.  Solucionado el detalle se sentó a esperar, y  le vinieron ganas de ir de vientre. Puso el cartel de Vuelvo Enseguida y fue.  Mas liviano de cuerpo se dispuso a atender , y justo apareció una anciana diciendo que tenía meteorismo. Mi tío la echò y le dijo que esto era un hospital no un observatorio. Al rato cayó un señor con un dolor en el pecho. Mi tío no dudó un instante y tomó los SUM y se dispuso a usarlos. El señor al recostarse en la camilla se enganchó con el pestillo de la misma y se quejó. Mi tío para quedar bien le ofreció unas frutas y una sopa crema del mediodía y el señor se negó a aceptar. Esto enfureció a mi tío, Me decís que no porque este es un hospital humilde…seguro vas a uno cajetilla y te abrazás al plato…¿sabés lo que sos?...¿sabés lo que sos?. El señor no daba crédito a lo que escuchaba y se dispuso a salir corriendo mientras no paraba de escuchar, ¿Sabés lo que sos?...¿Sabés lo que sos?

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