miércoles, 20 de abril de 2016

                                  Galemire.


 Galemire era un mozo, de esos  que se les puede ver a la mañana con el pelo mojado y bien peinado. La sonrisa en él era permanente y blanca, sincera. Fino y atento, bien hablado, pintún…en definitiva, él era un buen mozo. Esa madrugada en la que entraba a trabajar parecía ser una más, una como tantas otras. El sol aparentemente alumbraba las mismas mesas, los mismos bancos, los mismos manteles, las mismas copas,  los mismos ladrones,  los mismos disparos, los mismos accidentes, las mismas peleas a muerte. Sin embargo no, esa mañana todo cambió cuando entró un viejito y dirigiéndose  a Galemire le preguntó…¿usted es algo de Jorge?

No hay comentarios:

Publicar un comentario