Industria Lobera y Pesquera del Estado
En una clase de Academias Pitman me enteré de
que Sócrates y Platón no gozaron de una buena relación entre ellos, y esto
devino en una mala interpretación de algunos de sus legados. Parece que
Sócrates se burlaba de forma insistente del nombre de su alumno…Cuando hagamos
una guiso y no tengamos en que servirlo llamamos a Platóoooonnn que es hondo y
profundo. Y esto a Platón lo recontra calentaba y quedaba empacado, tan
empacado quedaba que un día se lo llevaron los de Encomiendas Lomando, que para
su suerte y la de la filosofía occidental todo se aclaró cuando el filósofo
dijo que a él nadie lo mandaba. Y Sócrates sabía todo esto, y lo buscaba, lo
buscaba, hasta que un día lo encontró. Fue en una comida que organizó Sócrates
en su casa, en el fondo junto a su piscina. Y estaban todos en ella,
tranquilos, porque Sócrates les tenía prohibido nadar, Porque el agua es para
la reflexión, no para el juguete…y por un tema de higiene. Y Platón era una
mojarra, iba y venía, vuelta para acá y para allá. Y Sócrates no lo soportó y
entró en cólera
¡Afuera
del agua Platón!
Pero
Sócrates, ¿qué hice?
¡Afuera
del agua YA!
¿Pero
qué pasó?
¡Yo
solo se que no se nada!
Y justo en el fondo lindero había unos griegos
amantes de las letras haciendo un asado. Y estaban, Yo amo la ele, uno, Yo amo
la a, otro, Yo amo la hache porque no suena y no me molesta..jajaja estallaron
en risas todos los presentes, que por lo que se lee eran de gracia poco
exigente. Y cuando callaron, como colgada del aire, escucharon la frase del
maestro…Yo solo se que no se nada. Como poseídos se miraron e inmediatamente le brindaron debate a la
idea. Todos los caminos que tomaron no pasaron ni siquiera cerca de la verdadera intención del
enunciado, y tan largo fue el debate que el fragmento vacuno se les quemó.

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